Los pedidos de mayoreo fuera del correo, los días de tueste fuera del pizarrón
Un tostador de café en Vancouver
Unas cuarenta cafeterías pidiendo por correo, mensaje y buzón de voz; la planeación del tueste en un pizarrón. Hoy las cafeterías piden por un portal y el plan de tueste de la semana se arma solo desde pedidos reales.
01
Qué estaba roto
Los pedidos llegaban como cada cafetería prefiriera: correo, mensaje, un buzón de voz el domingo por la noche. Alguien se pasaba cada mañana recapturándolos en una hoja maestra, y el plan de tueste era la traducción de esa hoja a un pizarrón — borrado y redibujado conforme caían pedidos.
La facturación ocurría días después de la entrega, conciliada de memoria contra la hoja. Las cafeterías llamaban a preguntar dónde estaba su café, porque no había ningún lugar donde verlo.
02
Qué se construyó
- 01Un portal de pedidos para cuentas de mayoreo — cada cafetería ve sus productos, sus precios y sus horas de corte
- 02Un planeador de tueste que convierte los pedidos abiertos en lotes por día, por grano y tamaño de tanda
- 03Facturas generadas desde los pedidos surtidos, no recapturadas a partir de ellos
- 04Hojas de reparto agrupadas por ruta, con un estado de pedido que las cafeterías consultan solas
03
Qué cambió
El ritual matutino de recaptura desapareció; los pedidos llegan estructurados, una sola vez. El pizarrón sigue en la pared, pero volvió a las notas de catación — el plan de tueste vive en una pantalla y se actualiza solo conforme se cierran pedidos.
Las llamadas de "¿dónde está mi café?" casi se acabaron, porque cada cafetería ve el estado de su pedido. La facturación sigue a la entrega el mismo día, en lugar de llegarle casi una semana tarde.
¿Reconociste tu lunes en algo de esto?
Cuéntanos qué se está rompiendo — seis preguntas en la página del estudio — o empieza con una llamada.